Ángel Verdugo el día de hoy es trending topic a nivel nacional en la red social twitter. La razón de esto: declaraciones en medios (radio) en las que llamaba a los automovilistas a “aplastar a los ciclistas”. Su opinión naturalmente fue repudiada y severamente criticada por los que luchamos por los derechos ciclistas.
¿Qué hay detrás de la frustración reflejada en las declaraciones tan severas de éste señor?, ¿Qué hay detrás de la respuesta tan efusiva de los usuarios de las redes sociales en México?, ¿De dónde proviene esta lucha entre automovilistas, ciclistas y peatones?
Proviene de la falta de orden. Proviene de la ignorancia tanto de los automovilistas, como ciclistas y peatones. Y la cuestión aquí es que todos tienen argumentos válidos. El automovilista se queja del peatón imprudente y del ciclista irresponsable. El ciclista se queja del automovilista agresivo y de los peatones imprudentes. El peatón se queja del automovilista irrespetuoso y del ciclista que circula por la banqueta. La consecuencia de que todos tengan o crean tener la razón: caos.
El caos que genera la frustración de la sociedad como conjunto tiene un origen. Ese origen es que quienes están obligados a poner un orden a la circulación tanto de peatones como de vehículos (entiéndase automóviles, motocicletas y bicicletas) no lo hacen.
Vivimos en un estado fallido, no solo por la violencia que se genera por “la guerra” contra el crimen organizado. La falta de regulación por parte de las autoridades viales genera violencia. El problema principal de la violencia generada por este caos, es la inequidad. El peatón es el más vulnerable, seguido por el ciclista y finalmente el automovilista. Las autoridades no nos educan como peatones, ni como ciclistas. Sin embargo para el automovilista, el que lleva mayor responsabilidad, basta un “curso” de 3 horas, un infame examen escrito y una vuelta por el patio de maniobras de la Secretaría de Vialidad actuando como conductor responsable, para obtener una licencia de conducir. Conducir un automotor en Jalisco es un derecho y no un privilegio.
Estamos tan acostumbrados a que las autoridades no hagan su trabajo que cómodamente vivimos en la impunidad vial. Nos quejamos amargamente del tráfico pero no impulsamos soluciones de fondo. Es por esto importante, que como ciudadanos responsables, nos eduquemos en la materia, para sí poder exigir a las autoridades soluciones viables desde una postura con el poder del conocimiento. A esto me refería con porqué el próximo congreso Carfree.mx en su décima edición, que se llevará a cabo en la ciudad de Guadalajara en 12 días, es un buen punto de partida para comenzar a solucionar de fondo el problema de los “Ángel Verdugo” que viven y se mueven por las diferentes ciudades del país.
Sergio Wheeler
@PulpoUrbano
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